La mayoría de las veces que se habla de ética, sin importar de que tema se esté abordando, se entra en mucha discordia, ya que la misma abre un debate de forma inmediata. Antes de poder establecer las relaciones que puedan existir entre la ética y liderazgo, resulta conveniente definir que se entiende por ética.
De acuerdo a The Free Dictionary (2003), la ética es la "ciencia que estudia las acciones humanas en cuanto se
relacionan con los fines que determinan su rectitud. En general toda ética
pretende determinar una conducta ideal del hombre. Esta puede establecerse en
virtud de una visión del mundo o de unos principios filosóficos o religiosos,
que llevan a determinar un sistema de normas".
Al relacionar la ética con el liderazgo, tenemos el siguiente esquema que resume el mismo, presentado por Sansonetti (2015).
LIDERAZGO ÉTICO
Según
Guédez (2006), puede definirse como la capacidad de promover continuo progreso,
desde una predisposición al cambio creador y una visión compartida que ilusiona
y mueve a las personas hacia las metas deseadas en cada momento. Promueve un avance y perfeccionamiento en la persona y que va de la mano con la responsabilidad social.
Guédez (2006) la define como el grado de obligaciones que la organización asume a
través de acciones que protegen y mejoran el bienestar de la sociedad a medida
que trata de alcanzar sus propios objetivos, es la forma en cómo afecta a
la comunidad. Si una organización es socialmente responsable cumpliría las
siguientes obligaciones: Incorporar objetivos sociales a sus procesos de
planeación, aplicar normas comparativas de otras organizaciones a sus programas
sociales, presentar informes a los miembros organizacionales y a los socios
sobre los progresos de la responsabilidad social y experimentar diferentes
métodos para medir el desempeño social.
LA ÉTICA Y EL LIDERAZGO EN LA GESTIÓN EMPRESARIAL
La ética para Sansonetti (2015), tiene que ver con la persona, con lo que realmente se piensa,
con los principios. La dirección de una empresa es ética cuando se rige por
unos principios que se llevan a la práctica empresarial. Por otra parte, la
dirección ética ha de regirse por unos valores, un valor ético o virtud al
menos, construir confianza y credibilidad. También, supone el primer paso
a un liderazgo ético fundamentado en virtudes. Se refleja en la Cultura
impulsada por los lideres éticos (Directivos y líderes éticos).
Sansonetti (2015) expone que el liderazgo
ético es la capacidad de influir, motivar, organizar y llevar a la acción para
el libre logro de sus fines y objetivos, a las personas, grupos y sociedades,
en un marco de valores. El liderazgo es un potencial que se realiza de muchas
maneras y en situaciones muy diferentes. Está muy relacionado con el cambio y
con la transformación a nivel personal o colectivo.
El liderazgo ético promueve competencias técnicas y excelencia moral. La ética se encuentra en el corazon del liderazgo.
PRINCIPIOS DE LIDERAZGO EMPRESARIAL
- Libertad: es el fundamento de la ética
- La realización del ser humano: como finalidad de la ética Aristotélica (1981).
- La Verdad: Como camino para la realización del ser humano.
- La realidad: aunque no pueda ser plenamente conocida es el camino para la verdad.
- El aprendizaje: elemento necesario para el perfeccionamiento ético.
- La búsqueda de la verdad: que exige trabajo en equipo, de una manera inter y transdiciplinaria.
- La flexibilidad: rasgo necesario para aquellos grupos que desean conocerla verdad. La ética necesita apertura para pensar en nuevos desafíos en un mundo en transformación constante.
ENFOQUES DE VALORES ÉTICOS PARA EL LIDERAZGO
El siguiente vídeo muestra un resumen de todo lo mencionado anteriormente.
LA ÉTICA COMO FACTOR CONSTANTE EN LA EVOLUCIÓN DEL LIDERAZGO
Desde tiempos remotos
el liderazgo ha existido, inicialmente en las civilizaciones antiguas como
Egipto, Babilonia, Grecia, Roma, entre otros; en prácticas militares y en la
iglesia católica, de igual modo en la edad media y el sistema feudal, la ética
protestante y demás modelos de organizaciones hasta llegar a la revolución
industrial, siendo estas parte importante del desarrollo de la humanidad, las
cuales han tenido gran impacto tanto en la evolución de los pueblos como en las
organizaciones, causando influencia en la administración de hoy en día.
A raíz de estos
acontecimientos, han surgido diferentes propuestas de modelos de liderazgo, los
cuales en su mayoría, han sido complementos de los precedentes, de allí que,
resulta necesario analizar cada una de ellas para poder establecer las
implicaciones éticas que trascienden en la aplicación de dichos modelos a nivel
organizacional.
Las primeras
teorías de liderazgo se dieron en los años 722 – 481 a. C., donde Confucio
recorrió gran parte de China tratando de persuadir a los señores feudales de
cómo liderar sus reinos de forma más eficaz.
El centro de las preocupaciones de Confucio fue la moral personal basada
en el altruismo, la tolerancia, el respeto mutuo, la armonía social y el
cumplimiento del deber,, tanto por lo que respecta a la orientación de las
conductas privadas como a las normas del buen gobierno.
A principios del
siglo XX surge el modelo de liderazgo del rasgo o teoría del gran hombre, la
cual establece, según Sánchez (2013), “que la capacidad de liderar personas
viene ya marcada desde el nacimiento, está en sus genes el ser un líder”, de
allí radica el planteamiento de que un líder nace y no se hace, y que es la
personalidad y no los valores lo que definen a un líder. Dentro de este modelo se ubican a Napoleón,
Gandhi y Juana de Arco.
En la década de
los 60 y 70, a propósito de los aportes de Hersey y Blanchard (1969), toma
importancia el liderazgo circunstancial. la cual de acuerdo a Marco (2000), p.
5., “consiste en tratar de manera diferente a personas distintas y en
circunstancias variables”, Fueron ejemplos de este modelo de liderazgo, Nelson
Mandela y Vaclav Havel los cuales actuaron de manera adecuada de acuerdo a las
circunstancias en que vivieron, exhibiendo ambos un liderazgo moral.
Seguidamente, a
partir de la década de los ochenta, entra en auge el liderazgo relacional cuyo
principal precursor fue Bass (1985) quien hace hincapié en las relaciones de
influencia (de índole no coercitiva) que el líder genera sobre el colaborador,
y viceversa. Marco (2000), p. 5. Esta
relación de influencia resulta desigual entre los dos actores, siendo mayor la
influencia del líder. En cuanto a las relaciones de intercambio, estas se dan a
nivel económico y social. Las relaciones
económicas están basadas en lo formal, que estipula las obligaciones entre las
dos partes, en tanto que la social se basa en acuerdos implícitos u
obligaciones no específicas, lo cual puede verse afectado por la identificación
del líder con su seguidor.
En este sentido
y de acuerdo a los principios del liderazgo relacional, es tarea del líder
motivar a sus seguidores para lograr que estos se identifiquen con los
objetivos organizacionales. De allí se
desprende la teoría de Pérez López, quien explica el concepto de liderazgo como
parte de la motivación humana, de donde también surge en los últimos tiempos el liderazgo transformacional, transaccional y
trascendental.
En cuanto al liderazgo
transformacional, el cual inspira la conciencia de los colaboradores, logrando
que ellos se identifiquen y comprometan con el logro de los objetivos
organizacionales, prevaleciendo los intereses colectivos ante los personales, el
mismo conlleva generalmente, a obtener resultados mayores a los esperados. Desde
un sentido ético, este modelo de liderazgo busca aplicar decisiones que
beneficien a la organización, así como a su entorno social y económico, además
que utiliza como estrategia el empoderamiento, que aumenta la auto-eficacia y
fomenta la internalización de la visión del líder en cada colaborador.
Asimismo, e
liderazgo transaccional es un modelo basado en el intercambio o transacciones entre
el líder y sus seguidores, aplicando la administración de recompensas y
castigos como forma de motivación al trabajo, estando la relación entre
colaborador y líder mediada por un interés, generalmente económico. De acuerdo a Arredondo (s/f), p. 5, en este
modelo solo existe una influencia formal derivada del puesto, no hay confianza
entre personas, se confía solamente en el acuerdo, no hay una relación
interpersonal, sólo hay una relación contractual, no hay un poder liberador,
hay un poder tradicional, ya sea coercitivo o de recompensa. Es decir, la influencia del líder está basada
en el control y acatamiento de órdenes, cuyas implicaciones morales carecen de
integridad.
Y por último, el
liderazgo trascendente, como otra forma de liderazgo relacional, el mismo se
sustenta en valores, los cuales son aplicados a nivel personal y promovido a
nivel colectivo, es decir, genera una influencia positiva en sus seguidores
para el logro de los objetivos establecidos.
El líder trascendental se comprometa con sus colaboradores viéndose
reflejado el componente ético como parte de este modelo.
LIDERAZGO ÉTICO EN EL CONTEXTO NACIONAL
Desde el
contexto venezolano y de acuerdo a Camacho (2002, citado por Morales y Martínes
2011), la corrupción es parte de un proceso histórico presente desde la colonia
hasta la actualidad, siendo hoy más que nunca donde se presenta una crisis generalizada de valores en todos los ámbitos
de la convivencia social, incidiendo principalmente en la pérdida creciente del
valor de la vida, la inseguridad y la corrupción en la administración pública.
La sociedad venezolana hoy en día necesita de
un gran impulso para emerger de la gran crisis económica y de valores donde se
encentra. En los últimos años ha sido notorio el cierre de una cantidad de
empresas, donde predomina como principal problema la falta de control y
liderazgo por parte de quienes las dirigen, lo cual más que una falla técnica
evidencia debilidades en la toma de decisiones, ligada a una dimensión
ética. Ante esta realidad, se hace
necesario la implementación de un liderazgo que asuma los retos con verdadero
compromiso y sensibilidad, con la confianza sumida en los principios éticos organizativos
y sociales que conduzcan a un futuro viable con total integridad hacia el
modelo planteado, dejando de lado la corrupción o malversación de recursos y
manejo de influencias de manera negativa, promoviendo un verdadero liderazgo
ético.
A MODO DE REFLEXIÓN

Keiber Marcano: Considero que el éxito de toda organización se basa en el liderazgo ético. Cuando se tienen directores líderes con principios éticos y valores bien definidos, los mismos lograrán que su proceso gerencial sea el más optimo y así, los objetivos se alcancen efectivamente. De lo contrario, se tendría una gerencia conflictiva, donde las relaciones laborales entre los empleados no sea la mejor y el clima laboral sea tóxico para todos. Es por ello que los enfoques para el liderazgo ético empresarial deben utilizarse para cada uno de los procesos y fases administrativas, asegurando la sustentabilidad de los valores éticos para cada miembro de la organización y con ello, la sustentabilidad de la empresa misma en un entorno fácilmente corruptible y tendiente al deterioro moral.
Brigitte Matos: La ética como parte del liderazgo es un factor preponderante dentro de toda organización ya que esta va a incidir directamente sobre las actitudes de su personal, generando la motivación necesaria para el desarrollo de sus actividades de una manera exitosa, a su vez que influye en el desempeño y prestigio organizacional.
Referencias consultadas:
Arredondo, F. (2012). La integridad en el liderazgo transaccional y transformacional, una aproximación ética al tema. [Documento en línea]. Disponible en: http://congreso.investiga.fca.unam.mx/docs/xv/ponencias/191.pdf [Fecha de consulta: 07, Julio de 2017].
Guédez, V. (2006). Ética y Práctica de la Responsabilidad Social Empresarial. Editorial Planeta.
Sansonetti, R. (2015). Trabajo colaborativo: Ética y liderazgo en las empresas. [Página en línea]. Disponible en: https://es.slideshare.net/raizzasansonetti/presentacion-deontologia-def [Fecha de consulta: 07, Julio de 2017].
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Marco, G.
(2000). Ética y liderazgo empresarial: una complementariedad necesaria.
Valencia: España. Disponible: http://www.eticaed.org/13.Marco00.pdf
[Fecha de Consulta: 2017, julio, 07].
Morales, J. y
Martínez, E. (2011). La ética en el contexto
organizacional venezolano. [Documento en línea] Disponible: http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/34906/1/articulo9.pdf
[Fecha de Consulta: 2017, julio, 08].
Sánchez, J. (2013).
Teoría de liderazgo: Teoría de los rasgos. Dirección y liderazgo. [Publicación
en línea] Disponible: http://direccionyliderazgo.com/teorias-del-liderazgo-teoria-de-los-rasgos/
[Fecha de Consulta: 2017, julio, 07].
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The Free Dictionary (2003). Ética. [Página Web en Línea]. Disponible en: http://es.thefreedictionary.com/%C3%A9tica [Fecha de consulta: 08, Julio de 2017].
Universidad de Alcalá (2002). Antecedentes y desarrollo de las teorías de liderazgo. [Documento en línea]. Disponible en: http://dspace.uah.es/dspace/bitstream/handle/10017/20002/Capitulo%202.pdf?sequence=2 [Fecha de consulta: 07, Julio de 2017]
Universidad de Alcalá (2002). Antecedentes y desarrollo de las teorías de liderazgo. [Documento en línea]. Disponible en: http://dspace.uah.es/dspace/bitstream/handle/10017/20002/Capitulo%202.pdf?sequence=2 [Fecha de consulta: 07, Julio de 2017]

